El alcalde, Gabriel Torrente Piñeiro, asegura que el retraso en la apertura se ha producido por la ausencia de las ayudas económicas de los Fondos de Cooperación para la contratación de personal dedicado a la atención de los visitantes en el alcázar.
Debido a esta demora en las subvenciones, el regidor ha anunciado que el Concello recurrirá a una empresa que ponga a disposición del castillo a un trabajador con el fin de guiar e informar al turista en su visita. Además, el nuevo empleado se encargará de la venta de los entradas y de controlar la gente que entra y sale en todo momento.
«Si el gobierno local conociera con más antelación la ausencia de fondos económicos para la contratación hubiéramos recurrido con mucha más antelación a la vÃa empresarial», afirmó Gabriel Torrente.
El regidor añadió que, aunque lo ideal serÃa que hubiera dos profesionales a disposición de los turistas -uno de ellos deberÃa acompañarlos en la visita por las instalaciones-, por el momento solo se contratará a un empleado a la espera de dedicar en futuro más recursos a este fin. El grupo socialista de Pontedeume denunció en los últimos dÃas que el retraso de la apertura de la fortificación respondÃa «a una drástica redución de medios humanos adicados ao sector turÃstico da vila».

Además, el PSOE aseguró que el monumento, que tuvo un papel destacable en las Revoltas Irmandiñas, padece un fuerte retraso en la instalación del alumbrado artÃstico, lo que afirman que impide que este luzca con todo su esplendor.
El Concello prevé que la próxima semana se ponga fin al cierre para evitar molestias a los turistas que suben a Pena Leboreira para visitar la fortaleza de los Andrade y contemplar desde la cimas las vistas del golfo Ãrtabro y de la confluencia de las rÃas de A Coruña, Ares y Ferrol.
Fuente: La Voz de Galicia
