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Castillo de Argüeso

Castillo de Argüeso
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Asturias

Fotografias e información de los Castillos de Asturias. (Hits: 32767)
Castillo de Alba (Quirós) (0)

El castillo de Alba es un castillo que se encuesntra situado en el concejo asturiano de Quirós (España).

El castillo está en ruinas y sólo se conservan varias paredes, un aljibe y la puerta de entrada.

Fuente: Wikipedia

Castillo de Alba (Somiedo) (0)

El Castillo de Alba está situado en las cercanías de Pola de Somiedo en el concejo asturiano de Somiedo.

Este castillo medieval, que se cree que pertenece al siglo XIII, actualmente está en ruinas y está situado en la sierra de Perlunes. Hoy en día sólo se conserva la muralla, el torreón y el foso.

Fuente: Wikipedia

Castillo de Alesga (2)

El castillo de Alesga está situado en el pueblo asturiano de San Salvador de Alesga en el concejo de Teverga.

Hoy en día el castillo está en ruinas y sólo se conserva una pequeña parte de una torre de forma circular y un trozo de muro.

Fuente: Wikipedia

Castillo de Campogrande (0)

El Castillo de Campogrande está situado en las cercanías de la población asturiana de Blimea.

Hoy en día se encuentra en completa ruina y sólo se conserva el escudo de los Fernández-Miranda.

También se conoce como la casa de los Fernández-Miranda.

Fuente: Wikipedia

Castillo de Gauzon (1)

El castillo de Gauzón está situado en el concejo de Castrillón. Hoy en día el castillo está prácticamente desaparecido, en parte debido a que con sus piedras se edificaron diferentes iglesias en la zona. El castillo tiene para la historia de Asturias una singular importancia debido a que en el se elaboró la Cruz de la Victoria.

La fortaleza es objeto de trabajos de recuperación arqueológica, que han dado sorprendentes datos relativos a la fecha de construcción del castillo. Los historiadores fechaban la construcción durante el siglo IX basándose en crónicas, pero las últimas pruebas con carbono 14 datan la construcción a mediados del siglo VII, lo que para los investigadores del castillo podría poner en duda la teoría covadonguista y que Don Pelayo fuera el primer rey de Asturias.

Fuente: Wikipedia

Castillo de la Cabezada / Castillo de Blimea (2)

Hace 40 años en Blimea había un castillo, ¿A que suena bien? Pues es verdad. Los más viejos lo conocieron lleno de vida y seguramente los más jóvenes volverán a verlo restaurado algún día aunque ahora parezca imposible. Estaba en La Cabezada, que fue en otro tiempo un topónimo importante; hasta 1837 daba nombre a lo que hoy es San Martín del Rey Aurelio y era uno de los cuartos en que se dividía la obispalía de Langreo junto a Riaño, Ciaño y el mismo Langreo.

La fortaleza de La Cabezada seguramente tuvo su origen en una de las torres defensivas que los romanos construyeron para proteger la vía que bordeaba el río Nalón y que tras una larga historia de abandonos y destrucciones tomó forma de castillo en el siglo XIV. Más tarde, en 1496, llegaron hasta allí los antepasados de los Fernández Miranda y lo habitaron hasta que el tiempo y la hiedra se lo comieron.

El edificio que todavía pudieron ver nuestros mayores ya no era el original; se trataba de un edificio reconstruido con una idea romántica que espantaría a los puristas pero que a mí me parecía hermoso y lleno de imaginación, como salido de un cuento de hadas, e incluso convertido en un montón de ruinas siguió guardando algo de su encanto.

Resucitar sus glorias medievales fue el sueño de don Álvaro Fernández Miranda, el vizconde de Campogrande, que se encontró con un esqueleto de piedras y levantó sobre ellas un edificio almenado de dos pisos con una torre que aunque imitaba la primitiva ya no estaba preparada para la defensa sino para la comodidad de sus moradores. Como cualquier castillo que se precie, el de La Cabezada también tenía su propia leyenda, que como seguramente esperan, paso a narrarles a continuación.

Decía tal que así: En una época no determinada habitaba el castillo un señor bondadoso y caritativo -todo lo contrario de los otros que suelen aparecer en las demás leyendas del Valle- y que había convertido su solar en un refugio de paz y piedad para los menesterosos. El noble tenía una hija llamada Florinda, hermosísima, como no podía ser de otra manera, y que traía locos a todos los infanzones del Nalón.

Ella les iba dando largas como podía, hasta que uno de los más poderosos, el señor de La Buelga, consiguió convencer a su padre para que se la otorgase en matrimonio, pero para entonces ya era tarde porque el corazón de la joven ya tenía dueño: un villano, un ningurris bueno como el pan, pero sin apellido ni dote, lo que en aquellos tiempos de sociedad estamental en la que los hombres se dividían por niveles escalonados y estancos significaba no sólo un amor imposible sino un insulto al linaje de La Cabezada.

El señor ofendido insistió en vano para conocer el nombre del pretendiente imposible que manchaba su honor, pero el amor sellaba los labios de la dama; la amenazó de mil maneras, también sin éxito, y al final, como se hacía entonces con los casos más recalcitrantes, acabó encerrándola en una de las torres de su fortaleza hasta que la prometió con el señor de La Buelga. Entonces vino el drama: ella aseguró que su cuerpo sólo podía ser del amante secreto y de nadie más y que si la obligaban a renunciar a él se mataría sin remedio.

Finalmente lo cumplió, aunque no por su propia mano. El mismo día de la boda el noble de La Cabezada pudo conocer por fin quien era el amor de su hija. Uno de sus criados se presentó ante él para anunciarle que acababa de dar muerte a la doncella cumpliendo sus propios deseos. Y en este punto se demostró el carácter misericordioso del señor del castillo pues el hombre, desesperado por el dolor, aún tuvo fuerzas para perdonar el crimen, aunque -ya saben cómo eran las cosas del honor antiguo-, el matador, cumpliendo también lo que de él esperaba la tradición, agradeció el perdón como si fuese un caballero pero cerró el círculo del dolor acuchillándose a sí mismo con el puñal que aún goteaba la sangre de su amada.

Si el suceso hubiese acontecido en nuestros días no dejaría de ser un caso más de violencia de género y las plazas de los ayuntamientos de las Cuencas se llenarían al día siguiente de ciudadanos en señal de repulsa, aunque ya ven lo que hace el tiempo, convirtiendo los crímenes en bellas historias de amor. Hay ejemplos peores, pero los dejaremos para otro día.

Ciñéndonos al argumento de la leyenda, no difiere en mucho de otras que se repiten por lo que antes se llamaba el territorio patrio, el nombre de Florinda también es común en este tipo de fábulas populares, pero lo que resulta más peculiar es la aparición como personaje secundario del señor de La Buelga, lo que quiere decir que o bien el cuento no es tan antiguo como parece o que en algún momento más moderno alguien introdujo el nombre de los que entonces eran los propietarios más poderosos de la zona.

Lo digo porque el mayorazgo de La Buelga se instituyó en 1598 por don Fernando García Argüelles, que decidió tomar como apellido el topónimo del lugar y dispuso en su testamento que desde entonces sus sucesores lo llevasen como primer apellido. No se crean que es una idea tan caduca; saben ustedes que actualmente uno de los linajes asturianos de más empaque son los Figaredo, que hasta hace apenas un siglo no eran otra cosa que la familia Fernández, cuando su patriarca decidió tomar como suyo el nombre del pueblo que le había enriquecido con el carbón.

La historia del castillo de La Cabezada en el siglo XX es tan dramática como la de su leyenda. Don Álvaro, el vizconde que había resucitado el edificio, tuvo mala suerte: el día de Reyes de 1904 echaba a andar la Sociedad Eléctrica de Langreo, lo que luego sería Ercoa, una empresa en la que el noble puso su empeño y su dinero para subirse al carro de la industrialización y los nuevos tiempos del capitalismo, como estaban haciendo algunos de los ricos de nuestras Cuencas que hasta entonces sólo habían vivido de rentas, pero un extraño accidente causó la quiebra del proyecto y de manera indirecta truncó también el ascenso del personaje, que nunca se recuperó económicamente.

En los años treinta la residencia, convertida en una de las mansiones más emblemáticas del Nalón, simbolizaba también el poder de los ricos y por su atractivo se convirtió en objetivo quienes de una u otra forma fueron teniendo el poder a lo largo de los diferentes enfrentamientos militares de aquella desgraciada década. En 1934 los revolucionarios mandados en la zona por David Antuña, Herminio Vallina y M. A. González Muñiz la asaltaron buscando armas y dos años más tarde, con el estallido de la Guerra Civil, sus puertas volvieron a abrirse a otra tropa que en esta ocasión requisó los mejores muebles.

Hace años una vecina mayor que había conocido por dentro el castillo, me contó que tenía una biblioteca bien dotada, lujosos salones tapizados hasta el techo, cuadros, armas y panoplias en la misma línea decorativa que su sueño había querido dar a todo el edificio y que el detalle llegaba al punto de que las tres habitaciones de los señores, la blanca, la rosa y la amarilla, sólo lucían en cada una objetos de los mismos colores.

También me dio el nombre de quien había ordenado que se sacasen los muebles de la vivienda. Hace exactamente 10 años publiqué otro artículo sobre el castillo de La Cabezada en el que lo obviaba, pero ahora, como me voy haciendo mayor, tengo menos reparos y ya puedo escribir lo que me aseguraron, dejando siempre la puerta abierta a que alguien exponga lo contrario. Según mi informante la operación fue dirigida por un joven y enérgico Belarmino Tomás, que se los llevó sin que pueda confirmarse su destino final.

Con el final de la contienda, un último asalto, esta vez de los vencedores que volvieron a ocupar el edificio y se llevaron la biblioteca. Entre tanto el vizconde también había padecido en sus propias carnes las consecuencias de estos conflictos con escapadas, ocultamientos y detenciones cuyo relato ocuparía otra de estas entregas. Eran demasiadas contrariedades para que alguien quisiese seguir manteniendo la ilusión por el castillo, de manera que todo se fue abandonando definitivamente.

Cuando falleció, su viuda María del Carmen Álvarez de Tejera era aún una mujer joven, ya que la pareja se había casado con una gran diferencia de edad y tuvo tiempo de rehacer su vida con unas segundas nupcias, entonces trasladó su residencia hasta Roces, a una hermosa quinta que, aunque ahora está reconvertida en una fábrica de puertas aún deja ver lo que fue y además lleva el mismo nombre de la casa: Flor de Lis. Ya ven qué cosas.

Fuente: La Nueva España

Castillo de Las Caldas / Castillo de Priorio (1)

El castillo de Las Caldas, también denominado castillo de Priorio, es un conjunto monumental situado en el término municipal de Oviedo (España), a escasos kilómetros del casco urbano.

Está casi oculto por la vegetación, y rodeado por el río Gafo, afluente del Nalón. Almenada fortaleza con dos altivas torres flanqueándola, semioculta por la arboleda.

Se edificó en el siglo XIX a partir de las ruinas del original, construido en época de Alfonso II; siglos más tarde caería en manos del obispo de Oviedo. Sirvió, también, como refugio al bandolero Gonzalo Peláez. Fermín Canella ( El Libro de Oviedo, Oviedo, 1887) escribe respecto de él: «Se levanta en el término de esta parroquia San Juan de Priorio el castillo de Priorio, que pertenecía a la Mitra de Oviedo. Siguió siempre perteneciendo a los prelados ovetenses, y, en 1381, García Alvarez de Palomar, rindió pleito-homenaje, como alcalde del castillo, al obispo don Gutierre».

Arrastra una leyenda: los desgraciados amores de Irene, hija de Rodrigo, señor de Priorio y dueño del castillo, con un paje, Pablo. Enterado el padre de la fémina de tal circunstancia, atacó con su espada a Pablo, quien, al verse acosado, se defendió y mató a su amo. Irene lo maldijo por eso; entonces, Pablo, desesperado, se arrojó al río. Según cuentan los más viejos del lugar, una roca todavía aparece manchada con sangre de Rodrigo.

En la orilla izquierda, en el antiguo territorio propiedad del castillo, sobrevive un molino (siglo XIX), de planta rectangular y muros levantados con mampostería vista, excepto en los encuadres de los vanos, éstos resueltos mediante sillarejo. Presenta cubierta a dos aguas; la teja, corriente, se apoya en armadura de madera. Este complejo, que funciona mediante canal y cubo prismático de agua, mantiene los mecanismos de las tres muelas.

Fuente: Wikipedia

Castillo de los Aceales / Castillo de Villamorey (2)

El castillo de Villamorey también llamado castillo de los Aceales está situado en el concejo de Sobrescobio en Asturias.

Este castillo, situado en un cerro que domina la parte alta el embalse de Rioseco, está hoy en día casi en ruinas. Sus inicios fueron de torre de vigilancia en la época romana pasando mucho más adelante a pertenecer a los caballeros de la orden de Santiago.

Fuente: Wikipedia

Castillo de Peña Manil (0)

El castillo de Peña Manil hoy en día en ruinas, está situado en la zona oriental de Asturias, en el concejo de Cangas de Onís. Este castillo estaba situado en la peña del mismo nombre que está situada cerca del pueblo de Cebia en la parroquia de Labra.

En 1906 Hermilio Alcalde del Río prehistoriador y académico de la historia, realiza la primera exacavación del yacimiento, en la que encuentra fragmentos de cerámica. Tras diversos estudios este historiador juzga el lugar como un asentamiento de principios de la Reconquista, ya que desde esa posición se ve una amplia zona. Estudios posteriores indican que este asentamiento pudo estar en el mismo lugar en dónde existía un castro.

Fuente: Castillo de Peña Manil

Castillo de San Martín (6)

El Castillo de San Martín está situado en el concejo asturiano de Soto del Barco.

Este castillo está edificado o reconstruido sobre una fortaleza de la época Romana, que a su vez se asienta sobre un establecimiento castreño. Este excepcional yacimiento arqueológico fue excavado en la década de los '90, aunque desafortundamente no se han publicado como debiera ser los resultados de aquellas campañas. Sí conocemos, por diversos datos aislados, que el yacimiento tiene ocupaciones de la Primera y Segunda Edad del Hierro; de época romana y altomedieval. Sobre estos últimos horizontes se asienta ya el castillo.

El castillo consta de una torre de planta cuadrada y tres pisos, con ceñidas saeteras, sin cubierta y rematada en 16 almenas, unidas las angulares. Todo ello aparece rodeado de una cerca que llega hasta la orilla del río, y que en otras épocas incluía diversas construcciones como la iglesia de San Martín.

Actualmente, el castillo presenta a su alrededor edificaciones del siglo XIX que incluye una vivienda con galería en voladizo en toda la parte superior, de madera y acristalada, balaustrada, fuente y área ajardinada.

Fuente: Wikipedia

Castillo de Soto (1)

El castillo de Soto está situado en la localidad asturiana de Soto en el concejo de Aller.

Este castillo hoy en día se encuentra medio en ruinas, se conserva parte de la muralla, fachada de una torre y la puerta de entrada.

En el año 1100 el castillo pertenecía al alcalde Pedro Díaz de Aller.

Fuente: Wikipedia"

Castillo de Soto / Castillo de Doña Urraca (1)

El castillo de Soto o castillo de Doña Urraca está situado en el concejo de Ribera de Arriba en Asturias.

Del castillo hoy en día sólo se conserva parte de un muro y la puerta de entrada.

Fuente: Wikipedia"

Castillo de Soto de los Infantes (0)

El castillo de Soto de los Infantes está situado en el pueblo del mismo nombre en el concejo de Salas en Asturias.

Hoy en día sólo se conserva restos del torreón medieval, arruinado en parte. Puede contemplarse a la salida del pueblo, junto a la carretera que conduce hacia Salas por el Alto de Ablaneda.

Fue mandado construir por los Miranda sobre el año 1500.

Fuente: Wikipedia"

Castillo de Tudela (1)

El castillo de Tudela está situado en la parroquia asturiana de Santianes, en el concejo de Oviedo (España).

Se trata de una fortaleza levantada sobre las ruinas primitivas de un castro, mandado reformar por Alfonso III y demolido por Juan I en el año 1383.

Lo conservado en la actualidad responde desde el punto de vista constructivo a los siglos XIII y XIV, y se limita prácticamente a los restos del torreón. También se aprecian las líneas del doble foso que lo rodeaba. El castillo fue propiedad de Gonzalo Peláez junto con los de Gozón, Buanga, Proaza, Alba de Quirós, Luna y Aguilar.

Fue declarado monumento histórico el 22 de mayo de 1965.

Fuente: Wikipedia"

Iglesia de San Andres de Valdebarzana (6)

La iglesia parroquial de San Andrés de Valdebárzana (Monumento Histórico Artístico desde 1965), otra de las primeras manifestaciones del románico asturiano que todavía mantiene elementos distintivos del prerrománico, se acomoda en la casería de Cuetu, casi en el centro de un valle ondulado y estrecho, en su zona más despejada y espaciosa.

Una lápida conservada en el muro sur de la nave, a la derecha de la portada lateral, deja constancia de que fue consagrada en 1189:

«MARTINUS PRESBITER PECCATOR/ ET FILII ECLESIE PATER NOSTER QUI ES IN CELIS/ IN ERA CCº XXVIIª POST MILESIMA EPISCOPUS PRIMA DOMINICA DE AGUSTUS. PATER NOSTER».

En época pasada se benefició de muchas donaciones de los señores locales y fue propietaria de vastas tierras.

Este templo responde a esquemas compositivos similares a los de otros edificios religiosos románicos existentes en Villaviciosa y concejos cercanos. Efectivamente, la fábrica primitiva, falseada por añadidos posteriores como la sacristía al oeste o el pórtico con los pies derechos de madera al sur, presenta nave única rectangular y cabecera cuadrada (tradición prerrománica). La nave, iluminada por tres saeteras a cada lado, tiene techumbre de madera, y el ábside, una ventana al fondo y cubierta de bóveda de cañón. Entre ambos, media el arco triunfal de tres arquivoltas levemente apuntadas sobre seis columnas con capiteles e impostas. Los tres lienzos interiores del ábside están recorridos por arquería ciega encima de zócalo; cada uno luce tres arcadas con sujeción en cuatro columnas con capitel vegetal.

Tiene dos portadas. La meridional es la más sencilla; cierra en arco de medio punto guarnecido por un guardapolvo decorado con ondas y ajedrezado, sobre el que muestra una gran placa rectangular con relieves hechos a bisel.

La portada principal presenta tres arquivoltas, la interna apoyada en jambas y el resto en columnas con capiteles zoomórficos y vegetales. Sobre esta puerta, instalada en un paño algo saliente de la fachada oeste, quedan restos de un tejaroz con canecillos y metopas decorados.

La rica ornamentación de la iglesia está presente en portadas, ventanas, canecillos y metopas, tejaroz, arco de triunfo y arquería interna, con temas geométricos, zoomórficos, antropomórficos y vegetales.

Monumento al Sagrado Corazon de Jesus (2)

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, una descomunal escultura que data del año 1950 en la que se refleja la figura de Jesús abrazando y protegiendo simbólicamente la ciudad de Oviedo. Está iluminada desde el año 1992 y en su pedestal figura encastrada la Cruz de la Victoria (de 35 metros de altura), símbolo de la historia ovetense y asturiana; dicha cruz se encontraba antes de 1990 coronando la escultura, pero el fuente viento desaconsejó su ubicación original en favor de su emplezamiento actual.

Muralla de Llanes (4)

La Muralla de Llanes, es medieval y de ella se conserva, en excelente estado, el paño norte y otros restos dispersos en diferentes zonas, incrustados en construcciones recientes.

La muralla fue levantada en el siglo XIII, después de la concesión del Fuero a la Villa. Contaba en su origen con unos 840 m. de perímetro, adoptando una forma cuadrangular. Tiene una anchura media de aproximadamente metro y medio. Contaba con cuatro puertas principales.

Según el historiador Juan Uría Ríu, “Llanes es la villa que mejor conserva en Asturias su fisionomía medieval, y reproduce, como ninguna otra, la tradición de plano regular, tan extendido en las pueblas bajo medievales”. En el pavimento de la Plaza de Santa Ana puede verse hasta donde llegaba la muralla que en 1870 fue derribada para ampliar la Villa. Aquí se encontraba la puerta de San Nicolás, también señalada sobre el pavimento.

Palacio de Balsera (4)

El Palacio de Balsera o Sendón está situado en la localidad asturiana de Avilés. Actualmente es la sede del Conservatorio Municipal de Música Julián Orbón.

Este palacio fue construido a principios del siglo XX, probablemente 1917, por el arquitecto Palacios para Victoriano Fernández Balsera, un rico comerciante avilesino. El edificio «a medio camino entre el modernismo y el eclecticismo»1 se caracteriza por «un interesante juego de volúmenes ascendentes, desde el chaflán curvado en el ángulo a la esbelta torre de inspiración historicista».

Está decorado de forma profusa y el interior se conserva en perfecto estado.

Ha sido declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento el 3 de octubre de 1991.

Palacio de Mestas (3)

El Palacio de Mestas se encuentra en Arenas de Cabrales, Asturias.

El Palacio de Mestas, el único de Cabrales con torre lateral, lo hizo construir en 1719 el capitán Juan de Mestas Cossío en el barrio del Torreón o el Pindal, el núcleo más antiguo de Arenas. Es una atrayente creación arquitectónica de estilo barroco-renacentista, caracterizada por una acusada horizontalidad obtenida a través de una sabia composición de huecos en sus tres plantas: la baja enseña tres arcadas sobre pilares rectangulares; la primera o piso noble, separada de la anterior por una cornisa plana, exhibe tres vanos cuadrados y adintelados, con el central escoltado por dos escudos, uno con las armas de los Escuderos de Arenas y Cossío y el otro con las de Mogrovejo y Bulnes; la planta alta, muy alterada, acoge una galería abierta.

Conviene destacar, igualmente, la fachada principal de palacio, en la que se empleó buen sillar, y la torre adosada a él.

Fuente: VivirAsturias

Palacio Ferrera (1)

El palacio Ferrera esta´situado en la parroquia de Báscones en el concejo asturiano de Grado.

El núcleo más antiguo es un gran torreón exento , de planta rectangular, que hoy forma conjunto con el palacio de los Ferrera, pero que es mucho más antiguo.

Es una obra militar muy fuerte, con saeteras y las puerta de entrada a más de tres metros del nivel del suelo. Aunque el historiador Fernández Miranda lo supone del siglo XII, por sus caracteres es de tiempos góticos de los siglos XIII-XIV. A su lado había una casa fuerte, hoy desaparecida, reformada por los Álvarez Rivera y origen del palacio actual.

La construcción de los Álvarez Rivera pasó a los marqueses de Ferrera por el matrimonio de la primogénita de la Casa de Rivera con el marques de Ferrara y posteriormente a Maria Ramona Quiroga Navia Osorio, descendiente de los Ferrera, que fueron los grandes reformadores del palacio a finales del siglo XIX y principios del XX.

En esencia, éste es un gran cuerpo rectangular con dos pisos de galerías acristaladas en marco formando arcos de medio punto. Un patio se abre en medio de la muralla con escudo, y tiene una hermosa escalinata en el lado izquierdo, en parte cubierta. Al fondo, un piso bajo con ventanas rectangulares seguido de una galería arqueada, y finalmente otra de tipo semejante a las de la fachada. Parte de este patio está revestido de azulejería polícroma moderna.

La capilla forma bloque con el palacio, es de piedra, con arco de medio punto.

El palacio forma complejo con el torreón, la casa de labor en la parte posterior, y el puentecillo de acceso que se halla en el camino, algo antes de llegar a él. En la Guerra Civil fue cuartel durante quince meses.

Fuente: Wikipedia

San Miguel de Lillo (3)

Iglesia prerrománica dedicada a San Miguel Arcángel mandada edificar hacia el 842 por el rey Ramiro I en el Monte Naranco, en los alrededores de Oviedo. Se encuentra a escasos metros de Santa María del Naranco.

Posiblemente es la que según la crónica Albeldense, este monarca mandó construir junto a sus palacios, con función de iglesia palatina. En principio pudo estar dedicada a Santa María y San Miguel.

Declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1985.

Santa María del Naranco (6)

Santa María del Naranco es una iglesia prerrománica asturiana situada a tres kilómetros de Oviedo, sobre la ladera sur del Monte Naranco que originalmente fue palacio del rey Ramiro I.

El edificio fue mandado construir por Ramiro I como palacio, siendo acabado en el año 842 d.C, formando parte de un complejo arquitectónico que también comprendía la cercana iglesia de San Miguel de Lillo, erigida a tan solo cien metros de distancia. Sin embargo, a causa del derrumbamiento de la cabecera y de parte de las naves de San Miguel fue transformado en iglesia, probablemente durante el siglo XII, pues la crónica silense de 1150 ya lo registra como templo de Santa María.[1] El edificio se ubica en la ladera meridional del Monte Naranco donde existía un bosque en el que abundaba la caza. La ausencia de un ábside destinado a contener el trono del rey hace pensar que el edificio hubo de tener carácter de palacio de campo o residencia real dedicada al ocio.[1]

El templo fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en diciembre de 1985.

Torre de los Álvarez de las Asturias (1)

La Torre de los Álvarez de las Asturias se encuentra en el municipio homonimo, parroquia de Cenero, Concejo de Gijón, Principado de Asturias.

Construida en el siglo XIII por el conde de Noreña. Esta torre, actualmente habitada, ha sufrido múltiples remodelaciones.

Torre de los Valdes / Castillo de Salas (9)

La Torre de los Valdes es una torre medieval española del siglo XIV situada en Salas (Asturias).

La Torre forma conjunto con el vecino palacio de Valdes Salas al cual está unido por un puente con arcada en los que están situados los escudos de la familia Valdes Salas.

La torre es de piedra y de forma cuadrada, con sótano y tres plantas unidos por una escalera de caracol. El sótano estaba destinado a mazmorra.

En la parte superior de la torre se encuentra la azotea almenada.

Hoy en dia en la torre se encuentra el Museo prerromanico de San Martin de Salas.

Esta declarada como Bien de Interes Cultural.

Fuente: Wikipedia

Torre de Peñerudes (1)

El Torreón de Peñerudes (Morcín, Asturias) está considerado como Monumento Histórico y su origen se remonta a la Alta Edad Media -concretamente el siglo XII- . Se encuentra a una altitud de 530 msnm sobre un montículo localizado en el costado norte del pueblo de El Campo, en la parroquia de Peñerudes. El torreón no se conserva muy bien y actualmente, desde hace un siglo, se encuentra en ruina pero sin mostrar signos de peligro de derrumbamiento.

El torreón es de planta cuadrangular, sus paredes son casi de dos metros y medio de grosor y unos 17 m de altura. En su interior se pueden observar las huellas de los encajes de las vigas que dividían la torre en tres plantas. En cuanto a su aspecto externo, podemos indicar que le falta el frontal sur del edificio y conserva entera la pared norte y una buena parte del resto de las paredes.

Se cree que podría haber sido una antigua torre defensiva que protegía esta vía de acceso al centro del Principado, a caballo entre el río Trubia y el Nalón y que era un signo del feudalismo asturiano.

Podría ser de origen romano, reformado por el rey Ordoño I. Se menciona su existencia en el año 1378, en un documento que corresponde con el testamento del obispo Gutierre de Toledo, que lega la torre a su hermana.

Torre de Prendes (3)

La torre de Prendes se encuentra en la localidad homonima del municipio de Carreño, Principado de Asturias.

La obra de la torre está documentada en finales del siglo XV. Se trata de un ejemplo de arquitectura militar. Su sistema de saeteras, en total 15, cubren todos los ángulos de disparo. A lo que se une el diseño de la estratégica puerta situada en el primer piso y a la que se debía acceder por una rampa. Los expertos consideran que tiene el sistema defensivo más complejo que se conserva de la arquitectura militar asturiana de la edad media. En la actualidad el edificio está abandonado y en un preocupante estado de ruina. Además nunca se han hecho estudios arqueológicos del lugar; por lo que se desconoce si la torre era el centro de otras estructuras defensivas o si está construida sobre otras estructuras anteriores. No hay que olvidar que la zona era muy activa en la época romana y del reino de Asturias. De hecho se puede ver con claridad que parte de la torre está todavía enterrada entre 1 y 1,5 metros aproximadamente.

Torre de Trubia / Torre de Valdés (1)

La torre de Trubia se encuentra en el municipio homonimo, parroquia de Cenero, Concejo de Gijón, Principado de Asturias.

Construido en los siglos XIII-XIV, y se dice que fue testigo de los enfrentamientos entre Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara, siendo quemado a finales del siglo XIV por las tropas del levantisco Alonso Enríquez, Conde de Gijón, durante la insurrección de éste contra su hermanastro Juan I de Castilla.

Su estructura es de planta cuadrada, sus lados miden 129 y 88 metros. Se conservan tres de sus lienzos, ya que el muro sur, por el que se realizaba el ingreso, ha desaparecido.
La torre tenía 4 plantas, como indican los mechinales que albergaban las vigas que sostenían los entarimados.

La función defensiva del edificio viene dada por las saeteras, y la residencial por los vanos góticos, unos con remate en arco apuntado, y otros geminados.

Torre de Villanueva (5)

La Torre de Villanueva se encuentra situada el la localidad de Villanueva, dentro del concejo asturiano de Grado.

La torre Villanueva la que se agrupa por un lado un cuerpo rectangular. La torre es cuadrada y de gran altura con cinco pisos con saeteras y matacanes. Es Monumento Histórico Artístico. En la actualidad la torre no está deshabitada, y puede ser visitada.

Fuente: wikipedia

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